Translate
Libros - Sobre los montes
 

Libros

Sobre los montes

COMENTARIOS













 


Capítulo 1.

 

ARARAT

Los montes de la Salvación

 

“El día diecisiete del mes séptimo el arca se detuvo sobre las montañas de Ararat”

Génesis 8.4 NVI

 

Herodes Agripa II

 

Ha pasado un año y diecisiete días. 8 personas han sobrevivido al diluvio. La catástrofe ecológica, geológica y biológica más grande que el mundo había conocido hasta entonces ha cobrado millares de víctimas y al parecer ha terminado. Solo la vida marina sobrevivió y aún ahora, el mundo no se ha recuperado. No debe extrañarnos que los biólogos digan que es mucho más abundante la vida en los mares, la Biblia sabe el porqué.

 

Todo este tiempo, el arca junto con Noé, su esposa, hijos y nueras ha flotado esperando el final del juicio de Dios.

 

Las dimensiones y forma del arca expresan la preciosa provisión de Dios: el arca fue diseñada para  flotar, no para navegar lo que hubiera provocado que se estrellara despedazándose con cualquier montaña. Dios sometió los organismos de los animales a un estado semejante a la hibernación lo que permitió cero muertes por infecciones provocadas por los desechos orgánicos. Los datos científicos de este evento, están registrados al detalle en mi libro Apologética: cuando la ciencia corrobora la fe.

 

Después de todo este tiempo, el arca desciende sobre los montes de Ararat donde permanece hasta hoy. Los actuales montes de Ararat se encuentran en Turquía y son una cadena montañosa cuyo pico más alto mide unos 5200 metros. Ahí descansó el arca.

 

La estirpe humana se ha salvado. Noé y su familia, después de asegurarse que las aguas se han retirado, (¿y las montañas también se elevaron?) descienden del arca. Imaginen el gozo. Si fueras Noé ¿qué pensarías?, ¿qué tendrías en tu mente?, ¿qué pensamientos tendrías al contemplar las faldas secas del Ararat?

 

¡ Estamos vivos !

 

Han sido testigos oculares de un milagro. Nunca habían visto llover. Su corazón se atemorizó al escuchar el ruido de los truenos que anunciaron la llegada de la tormenta. Estuvieron arrodillados más de una vez llorando escuchando las súplicas de la gente que se ahogaba. Piensa que  muchas de esas voces fueron de amigos y familiares.

 

Golpearon con los puños la puerta para poderla abrir, pero no pudieron, nadie hubiese podido, porque “...Jehová le cerró la puerta.” Génesis 7.16.

 

¡ Están salvados !

 

Más de una vez consolaron a una hiena o acariciaron el pelaje de un oso polar para tranquilizar a las bestias ante los inseguros movimientos del arca. Más de 40 días escuchando solo el sonido del agua golpeando las paredes de madera del arca, más de un año esperando la misericordia de Dios, pero valió la pena. Están salvados.

 

Para recordar:

La salvación del hombre es dada por Dios como una muestra de misericordia. No es su obligación perdonar.

Dios no necesita al hombre.

El hombre necesita de Dios.

 

Los afortunados sobrevivientes del arca permanecen más de otro mes dentro de ella, luego de lo cual; obedecen a la voz de Dios que les ordena salir de la misma. Génesis 8.14-16.

 

La orden de fructificar la tierra y llenarla está dada. Noé cumple su parte y toma animales limpios los cuales ofrece en un altar a Dios, y Dios percibe un olor fragante, un olor grato. Nada alegra más el cielo que el canto de un alma agradecida que voluntariamente se arrepiente y eso, no ha cambiado nada hasta el día de hoy.

 
Para recordar
Lo primero que debe hacer un corazón si sube el Ararat, es ofrecer algo de lo que tiene a Dios, si no lo hace es que no comprendió el milagro de la salvación

 

Dios cumple su parte

 Un arco pinta los cielos

 

Las gotas de humedad en el aire, conducidas por Dios, proyectan la luz del Sol que vuelve a verse en todo su brillo en la forma de un arco iris, señal visible de que la tierra no perecerá jamás por agua,

 

El arco iris es la señal de que las cosas ya no son iguales. Algo ha cambiado en la faz de la tierra, en la conducta de los animales y en el corazón del hombre. La justicia de Dios ha quedado clara, su amor también y la incapacidad del hombre de salvarse sin la ayuda de Dios queda patente. Aún ahora, en un nuevo milenio, el hombre sigue siendo incapaz de salvarse por sí mismo. Si no fuera así, ¿porque existen asociaciones para alcohólicos, drogadictos, neuróticos y aún para jóvenes neuróticos y comedores compulsivos?, las que hoy por hoy solo cambian actitudes, pero ningún esfuerzo humano es capaz de cambiar corazones.

 

Los corazones de Noé y de su familia están sobrecogidos de agradecimiento. El olor fragante no es el olor de los animales quemados, es el olor del alma de 8 personas que gritan como solo el silencio sabe gritar: ¡Gracias¡.

  

¿Has subido las montañas de Ararat?

 

Ararat es el primer monte y la primera área de la vida de un ser humano que debe estar completa y en equilibrio.

 

Asociemos ahora a Noé, el arca, el altar, el arco iris, y el diluvio, con un personaje que aunque separado por miles de años de distancia con el diluvio, tuvo que ver mucho con las actitudes que asumimos cuando entendemos que es necesario estar sobre los montes de Ararat. Este personaje es el rey Herodes Agripa II.

 

El comentario a Hechos 25.13 de la Biblia de Estudio Harper Caribe registra lo siguiente con relación a este personaje:

 

Herodes Agripa II era Hijo de Herodes Agripa I y profesaba el judaísmo y era conocido como experto en asuntos judíos. A este rey, el gobernador Festo presenta la causa de Pablo aprovechando que goza de su visita unos días, además de que el mismo Pablo, como ciudadano romano ha apelado a la consideración del César. Hechos 25.11-12.

 

Agripa y su hermana Berenice están sentados con toda su realeza y ante ellos se presenta Pablo. El apóstol se declara fariseo de formación y buscador de la esperanza judía que él ha encontrado en el Cristo resucitado. El argumento que Pablo presenta ante el César apela a la más elemental lógica:

 

Si Cristo es Dios y para Dios no existe poder que le limite, y es capaz de provocar una resurrección, ¿por qué no puede ser posible creer que Cristo haya resucitado por el poder de Dios?. Todos acusaban a Pablo pero nadie tenía el cuerpo de Jesús para mostrar su acusación, porque ese cuerpo muerto nunca existió más de tres días.

 

Él está vivo.

 

Pablo relata su conversión junto con el salvajismo del que hacía gala cuando era enemigo del evangelio. Jesús a quién él perseguía se le apareció y así, en un instante el injuriador cambió. ¿Ahora me creen cuando digo que quién con un corazón sincero se acerca a Dios y le encuentra no puede seguir siendo igual?.

 

Pablo obedece a la voz de Dios que le envía a abrir los ojos de la gente para que se conviertan de las tinieblas a la luz y para que en lugar del poder que Satanás tiene sobre ellos, disfruten de una relación con Dios y así lo hace saber a Agripa. Las profecías y la ley solo anunciaban al Cristo, eso dice Pablo y Agripa lo sabe bien.

 

Por la mente del rey seguramente se suceden los pasajes de la ley que anunciaban la llegada del Mesías:

 

Nacería en Belén, hijo de una virgen, manso y humilde, traería la justicia perdurable que no se limitaría a su tiempo. Miqueas 5.2, Isaías, Zacarías, los Salmos. La evidencia es innegable y clara en la mente del rey, por eso Pablo concluye: “Pues el rey sabe estas cosas, delante de quién hablo con confianza. Porque no pienso que ignora nada de esto; pues no se ha hecho esto en ningún rincón.” Hechos 25.26.

 

Pablo lanza la pregunta de las edades al rey: “¿Crees ¡oh, rey Agripa¡ a los profetas?, yo que crees”. La inferencia era obvia. Si Agripa creía a los profetas creía a su mensaje, si creía a su mensaje, debía creer en el contenido del mensaje que anunciaba al Cristo y si creía en Él, entonces debía  ser cristiano. Pablo invita a Agripa a subir sobre los montes de Ararat, le invita a disfrutar de la salvación y levantar su propio altar para colocar no animales sino su corazón y su vida para dejar a Dios hacer su parte. La pregunta que decide el destino eterno del alma, debe ser contestada por Agripa quién no decidió y al hacer esto, acabó decidiendo.

 

“..por poco me persuades a ser cristiano”.

Hechos 26.28

 

El incomodo reclamo de su propia conciencia, obliga a Agripa a mantener preso a Pablo, quién parte para sus últimos años de vida preso. Preso pero alegre, preso pero confiado. Agripa queda por su parte preso del corazón, preso e infeliz, preso y sin poder librarse de sus instintos de maldad. Preso para siempre por no haber reconocido que nunca había subido las montañas de Ararat a pesar de que su corazón se lo pedía.

 

 

 


COMENTARIOS