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Libros - Líderes de papel
 

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Líderes de papel

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Introducción

 

Liderazgo hoy

 

PRIMERA REFLEXIÓN:

 

            Estando en una reunión de varones en la congregación donde ministro, recibimos la visita de un hermano en la fe a quién tenía varios años que no veíamos. Al saludarlo, y preguntarle la condición de su vida nos refirió la siguiente experiencia:

 

Después de mucho insistir a su esposa no creyente que le acompañara a su iglesia, para que así pudiera darse cuenta de la atención y del amor de los cristianos, recibió una decepción porque al estar en el templo, su pequeña niña llora y su esposa, recibe la indicación de uno de los líderes de la misma para que se saliera de la sala mayor del edificio para que su niña no molestara con su llanto la reunión

 

Obviamente la esposa a quién se quería alcanzar, miró en esto el pretexto para alejarse de Dios

 

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SEGUNDA REFLEXIÓN:

 

Desde Mayo de 2001 administro en Internet el sitio:

 

www.encuentrocristiano.net

 

            En este sitio, se coloco durante los primeros cinco años de su funcionamiento, una encuesta anual que era contestada por los navegantes del sitio. En el 2005 se puso la siguiente pregunta:

 

¿Crees que el anciano o pastor de tu iglesia tiene realmente la vocación para su ministerio?

 

            A todo lo largo del año, las respuestas de los navegantes siempre guardaron una diferencia de 7 a 1 a favor del no. O sea, por cada voto que daba credibilidad a los líderes, siete votos se la quitaban.

 

 

Liderazgo hoy.

 

Los ejemplos anteriores, no pretenden definir mi posición acerca del liderazgo como la correcta o incorrecta. No pretendo tampoco medir la calidad de un líder por los resultados de una encuesta que como herramienta de información es importante más no trascendental.

 

Los ejemplos anteriores lo único que pretenden, es manifestar lo que es una realidad dentro de las actividades cotidianas de la iglesia cristiana actual en cuestiones de liderazgo.

 

Tenemos – los que conformamos el pueblo de Dios -, extraordinarios materiales respecto al liderazgo. Autores cristianos han editado libros que son muy recomendables. Se promocionan y llevan a cabo seminarios internacionales donde se nos presenta el cuadro bíblico para el liderazgo. Se habla de las características del líder e incluso, se hacen talleres de motivación para que los líderes “sean movidos” a impactar la sociedad como “Cristo impacto la sociedad de su tiempo”. Sin embargo, parece que esto no ha servido de mucho para lograr líderes que hagan de manera eficiente la obra de su Señor.

 

Ovejas lastimadas, diáconos incomprendidos y murmullos de crítica por los pasillos de los templos y lo que es peor, un cristianismo tibio, dan una clara constancia de ello.

 

Tenemos líderes extraordinariamente preparados. Predican, visitan el extranjero, ministran a comunidades grandes, hablan ante multitudes. En las paredes de sus casas en cuadros relucientes están sus constancias de que han pisado un sinnúmero de institutos bíblicos. Las Escrituras las dominan de una manera enciclopédica, pero al final, únicamente transmiten lo que saben: información. No transmiten valores que es lo que transforma, y alrededor de ellos se teje un cristianismo superficial.

 

Tenemos líderes carismáticos. Sus personalidades impactan, su retórica es hipnótica, su voz claramente ejercitada para parecerse a la de un locutor de televisión o radio es cautivante. Su capacidad de motivación nos lleva a las lágrimas, pero, curiosamente; su efecto solo dura lo que dura su discurso. No tienen profundidad, no trascienden. Se encuentran reducidos a algo que entretiene, a algo que nos vende mentiras doctrinales a cambio de nuestro dinero, pero no a algo que transforma.

 

Tenemos líderes con un puesto. Ya alcanzaron los lugares para impactar, ya están en donde se influye a la gente. Tienen púlpitos y micrófonos, sistemas de sonido y video multimedia, pero, las personas a su alrededor, no alcanzan nuevas metas espirituales, porque ellos mismos no las alcanzan tampoco. Si nos acercamos un poco los vemos mostrando en sus hechos su cultura o sus pensamientos pero no los mandamientos de la Biblia. En resumen, nuestros líderes se ven bonitos pero en cuanto la gente los conoce bien, salen despavoridos al ver que hablan de transformarse sin que se vea su transformación por ningún lado.

 

Ejemplo tras ejemplo, para llegar siempre a la misma conclusión:

 

El liderazgo de hoy no está transformando

 

Y repetimos constantemente esta idea, porque no debemos perder de vista (sobre todo si se es líder público en la iglesia) que esa es la esencia de la vida cristiana, la transformación, el proceso de reproducir en nosotros las virtudes de Cristo:

 

Veamos al respecto las siguientes ideas de la Biblia:

 

Pero ahora, libres de la esclavitud del pecado, han entrado al servicio de Dios. Esto sí les es provechoso, pues el resultado es la vida santa y, finalmente, la vida eterna.

Romanos 6.22 Biblia Dios habla hoy

 

Esa, pues, debe ser la misión del liderazgo: Transformar.

 

El que afirma que permanece en él, debe vivir como él vivió

1ª. Juan 2.6 NVI

 

Ahora, nos debe quedar claro que el liderazgo cristiano bíblico no está contenido en los muros de los templos o santuarios. El liderazgo cristiano bíblico, si bien es cierto que se ejerce en el templo solo por quiénes Dios ha llamado, también es cierto que fuera del tempo, debe ser ejercido por todos. Vamos a extender este comentario.

 

En el hogar, quiénes son padres, deben mostrar un liderazgo que los transforme, para que a su vez, sus hijos se transformen. No podemos saber si en el futuro, Dios llamará a nuestros hijos a ejercer el liderazgo en la iglesia al cual no nos llamó a nosotros. Los padres somos la guía, la pauta, la norma, la forma en que nuestros hijos perciben como debe vivirse la vida; nuestros actos les enseñan como amar, como mostrar los sentimientos, como enfrentar las crisis, como superar problemas.

 

Todos los días, aunque no lo quieran, el padre y la madre ejercen un liderazgo que llega al delicado campo de la influencia.

 

El creyente en general, sea líder o no en su iglesia, ha sido llamado a alumbrar y dar sabor a este mundo (Mateo 5.13-16) lo que nos vuelve a convertir en fuente de influencia. Los cristianos debemos ser una brújula que guíe al mundo por el camino de la gracia hasta los pies del Calvario lo que termina convirtiéndonos en algún momento de nuestra vida a todos en líderes, en referente, en sitio hacia donde los amigos del barrio o de la escuela pueden mirar para obtener un vistazo del amor de Dios

 

Liderazgo hoy

Tarea ineludible

 

Seamos creyentes con puestos de liderazgo público en la congregación o no, seamos hombres o mujeres, seamos ancianos, diáconos o congregantes, padres o solteros, participemos en sociedades de jóvenes o coros de niños, todos, debemos ser líderes.

 

Este libro, no profundizará en la ética del liderazgo sobre lo que ya se ha escrito excelente  material. No vamos a centrarnos solamente en hacer un análisis psicológico del líder lo que nos haría perder el objetivo principal que se desea alcanzar.

 

Lo que deseamos hacer, es presentar un libro donde se de la importancia a los valores cristianos bíblicos, su aplicación y desarrollo en el liderazgo. Para lograr esto, iniciamos en el capítulo 1, conociendo de una manera amena los diferentes tipos de mal liderazgo – en este libro los llamaremos anti líderes - que encontramos en la iglesia y el hogar. De los anti líderes aprenderemos como no debemos ser a la hora de influenciar a la gente a nuestro alrededor.

 

En el capítulo 2 dibujaremos un modelo del liderazgo usando para ello el cuadro perfecto del líder de líderes: Jesucristo. Esto, nos dejará la noción clara de cómo debe ser el líder.

 

Con el perfil del líder a la imagen de Cristo colocado en la pared de nuestro razonamiento y de nuestro corazón, empezaremos a analizar el liderazgo en acción. Dejaremos a un lado la teoría para centrarnos en cómo debe actuar el líder, lo que vendrá a ser nuestra culminación de comprender como debemos ser o no ser como líderes. De esto se ocupa el capítulo 3.

 

Finalmente, concluiremos con un capítulo que nos presenta los retos que están por venir sobre el liderazgo cristiano en el presente tiempo, para que, podamos ver el campo en donde debemos empezar a sembrar después de leer la última hoja de este material. En este espacio, además; trataremos de indicar algunas advertencias de tentación que puede sufrir el líder debido a la naturaleza de su función y a su propia personalidad.

 

Conoceremos pues a los líderes y los valores que han perdido. Conoceremos al líder de líderes para aprender cómo debe ser un líder, Aplicaremos sus valores en los nuestros para saber cómo tenemos que ser. Esto nos permitirá transformarnos, pero además, nos ayudará a desarrollar estrategias de acción que debemos poner por obra para que, la próxima generación de líderes herede una visión limpia y sin tropiezos, y sobre todo; transformada.

 

Líder… comienza tu proceso de cambio

Dios está preparado para hacerte un mejor siervo

 

Tú, ¿lo estás?

 

ORIZABA, VERACRUZ. MÉXICO

PRIMAVERA 2008

 

 

 


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