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Profecía - Armagedón y el tiempo de la restauración
 

Estudios bíblicos

Profecía

 

Armagedón y el tiempo de la restauración

 

 

 

Autor:

Hno. Miguel Ángel Moreno Montoro

Administrador


 

 


EL FIN DE LOS TIEMPOS DE LOS GENTILES

 

El fin de la tribulación nos presenta un planeta acabado, gastado, rendido con solo una cuarta parte de la población que presenció el pacto de paz entre el anticristo y el pueblo de Israel viva. Según se deriva de este tiempo final de la semana setenta de Daniel se deduce que al final de la tribulación el enfrentamiento de las edades del bien contra el mal se traslada a la tierra enfrentándose los ejércitos del anticristo comandados desde las tinieblas por Satanás contra las profecías que anticipan el inevitable advenimiento del Mesías.

 

 

 

SE ACERCA EL ADVENIMIENTO DE CRISTO

 

Para que la ira del anticristo se centre en una “profecía” sobre un Mesías regresando a la tierra cuando se cumplan siete años de su reinado que él considera falso, algo debe impulsar su ira y lo que creemos que puede hacer esto es el hecho de que su ciudad capital, Babilonia en Irak es destruida de manera repentina por parte del mismo Dios.

 

La caída de la ciudad impía es declarada desde los cielos (Apocalipsis 14.8). Esto anticipa la ira que Dios desatará y que es ilustrada con la figura de un campo que segado para cortar lo que para Dios ha llegado el tiempo de cortar con una matanza tan grande que la sangre llega a los frenos de los caballos a todo lo largo de 290 kilómetros. Si bien una matanza así sería muy difícil de lograr, no existe problema alguno en que el texto bíblico nos esté haciendo saber que la sangre “salpicará” hasta la altura de los frenos de los caballos en un área increíblemente grande con lo que queda claro la magnitud de destrucción que llegará de la mano de Dios.

 

Cuando la quinta trompeta se toca, la ciudad capital del anticristo se llena de tinieblas y cada uno de sus habitantes queda atormentado por dolores inexplicables que acompañan a esta plaga que deja sin posibilidad de visión a aquellos que, para estas alturas ya se han vendido eternamente al dominio del diablo (Apocalipsis 16.10). Luego de esta trompeta, la sexta de ellas hace que el majestuoso río Eufrates quede desecado para dar paso a ejércitos del oriente que estarán dispuestos a pelear a favor de la bestia (Apocalipsis 16.12). Espíritus inmundos salen a los cuatro puntos de la tierra para poner a todo hombre en posibilidad de pelear a los pies del anticristo. Sin darse cuenta, este innumerable ejército es dirigido por Dios al valle de Meguido o Armagedón para poder enfrentarse con ellos.

 

La séptima trompeta provoca un terremoto que parte en tres a la ciudad de Jerusalén y reduce a ruinas las principales ciudades del mundo. Granizos de 45 kilos de peso se abaten para destruir lo que el terremoto dejo en pie. (Apocalipsis 16.21). Esto, creemos impulsará al anticristo a conjuntar a sus ejércitos en el valle de Meguido para poder pelear contra el Todo poderoso. Esa es la realidad que enfrentará el anticristo lo que no quiere decir que eso es lo que el crea.

 

 

¿PORQUÉ ARMAGEDÓN?

 

 

La presente imagen muestra el valle de Jezreel que en realidad es una serie de valles en los cuales se librará la batalla de Armagedón, pero ¿Por qué es importante este valle? Al menos, desde un punto de vista geográfico podemos obtener varias respuestas.

 

 

El valle de Meguido es una ubicación estratégica para una campaña militar que pueda implicar un ataque a gran escala hacia la ciudad de Jerusalén (circulo grande) “ciudad de Dios” capital de las promesas del advenimiento de Dios que bien el anticristo podría intentar destruir como revancha por la destrucción de su capital mundial Babilonia.

 

Por otro lado, el valle de Meguido mantiene una ruta abierta para que un ataque simultáneo se pueda hacer hacia la ciudad de Petra en Edom (círculo pequeño) con lo que se podría alcanzar a los judíos pertrechados en esta ciudad. En este enfoque, diríamos que el valle de Meguido es el lugar ideal para emplazar un ataque por lo que será en ese lugar en donde se concentren los ejércitos del anticristo.

 

 

LA BATALLA DE ARMAGEDÓN

 

En el momento en que están reunidos los ejércitos del anticristo, aparece en el cielo una visión gloriosa. Cristo, el eterno Mesías viene a la tierra para reinar literalmente en ella. Montando en un caballo blanco viene a la tierra y basta el poder de su palabra para destronar al humano ejército que se atrever a hacerle frente. La matanza se lleva a cabo. El pueblo de Dios reconoce ahora al falso Mesías al que seguían a ciegas y ver al Cordero de Dios que llega a impartir justicia. (Apocalipsis 19.11-21).

 

 

CONSECUENCIAS DE LA GUERRA

 

Satanás es atado (Apocalipsis 20.1-3) para que no engañe más a las naciones lo que volverá a suceder al final del reino milenial de Cristo.

 

En este punto es bueno atender el detalle mencionado por el profeta Daniel quién ratifica que, desde que sea quitado el sacrificio el tiempo de angustia durará 1290 días (Daniel 12.11) lo que implican 30 días más que el término de los siete años. Y además, se señala una bendición especial para quién llegue al día 1335. O sea, Daniel vio algo que pasará cuando termine la tribulación. Algo que implicará dos periodos de tiempo, uno de 30 días adicionales y otro de 45 días adicionales más. Lo que sucederá en este tiempo de 75 días es un misterio en la Biblia pero al menos pareciera que un evento de juicio sucederá.

 

Mateo 25.31-46 plantea la posibilidad de que se lleve a cabo el juicio de las ovejas y los cabritos un juicio dirigido a los judíos por lo que podemos pensar que en un momento posterior a la guerra de Armagedón Cristo juzgará a todos los incrédulos sobrevivientes de la tribulación versus todos los creyentes sobrevivientes de la tribulación. Los primeros serán arrojados al Hades mientras que el anticristo y el falso profeta son arrojados vivos al lago de fuego.

 

Este punto final parece abrir la posibilidad de que después de este juicio sean resucitados con cuerpos los santos de la antigüedad y vengan a la presencia de su Cristo a recibir sus galardones por lo que seguramente los santos mortales sobrevivientes a la tribulación y los santos con cuerpos glorificados contemplarán como los grandes hombres anteriores al tiempo de la gracia recibirán la misma gloria que más de siete años atrás recibiera la iglesia redimida.

 

El tiempo del fin de la tribulación no implica el fin de la maldad, pero al menos volverá a nuestro planeta a un espacio de existencia perfecta donde el hombre disfrutará de la presencia literal del Cristo quién reinará por siempre mientras, redimidos con cuerpos glorificados constituirán toda esa casta de reyes que gobernarán sobre la tierra.

 

Alabemos a Dios y a Cristo por este inmerecido don que está asegurado para el creyente.