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La familia - Una familia en equilibrio
 

Estudios bíblicos

La familia

Una familia en equilibrio

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Autor:

Hno. Miguel Ángel Moreno Montoro

Administrador



 

 


LEY UNIVERSAL

 

En algún otro tema que complementa a este y viceversa, hablamos de la familia de Jacob y de cómo las características de esta nos enseñan a identificar cuando una familia cae en una condición de desequilibrio. En contraparte aquí, estudiaremos a la familia de nuestro Señor Jesucristo y en ella encontraremos la contraparte, o sea, veremos las características de una familia en equilibrio, pero queremos dejar bien claro que estas características que estamos compartiendo, son cosas que debemos considerar una ley universal, o sea, suceden querámoslo  o no, y si vivimos las condiciones de la familia de Jacob nada evitará que nuestra familia caiga en desequilibrio con las obvias consecuencias-

 

Por otro lado, si hacemos lo posible para vivir las condiciones de la familia de Jesucristo, tarde o temprano la familia tenderá al equilibrio sin importar lo complejos o difíciles que sean sus problemas por lo que no queremos que lo que aquí se presenta se vea simplemente como una curiosidad de la vida de Jesús o como un dato bíblico de relevancia. Detrás de todo esto, esta una ley que mueve al mundo hacia los principios que lo pueden hacer a la bendición y bondad de Dios o hacia la maldición y el mal de vivir apartado de Dios.

 

 

TRES CUALIDADES DE LA FAMILIA DEL SEÑOR

 

Son tres las cosas que nos enseña la familia de Jesús y que cualquier familia que las haga convertirá a su familia en una familia equilibrada con los resultados de estabilidad y paz de vida y decisiones que todos queremos. Así que, vamos a indagar cuales fueron estos tres factores usando para ellos a las personas cercanas que rodearon las formación de la vida de nuestro Señor Jesús.

 

Veamos de María las siguientes citas:

 

 

Entonces María dijo: He aquí la sierva del Señor; hágase conmigo conforme a tu palabra. Y el ángel se fue de su presencia.

Lucas 1.38

 

Y su madre guardaba todas estas cosas en su corazón.

Lucas 2.51

 

En la primera cita, la tranquilidad del carácter de María contrasta con la experiencia que está viviendo. Un ángel le da la gran noticia a María de que su vientre será el hogar del Creador del Universo y que dentro de ella, se tejerá la salvación de la raza humana y ella simplemente muestra una tranquilidad excesiva ante un hecho extraordinario. Por otro lado, si analizamos el contexto anterior y posterior vemos que el ángel que le anuncia el nacimiento de Jesús como una prueba de que Dios es capaz de hacer cosas que al hombre le parecen imposible le cita al María el caso de su parienta Elisabet que a la postre sería la madre de Juan el Bautista y que en una vejez muy avanzada logra procrear hijos.

 

Esto, hace que María al saber que su parienta en cierto sentido está viviendo una situación semejante, asume que ella puede entenderla en lo que está pasando y, busca la ayuda de una mujer que le puede entender  y no solo de una mujer que le dirá lo que ella desea escuchar o lo que desea que otros le digan.

 

Extraordinarias cualidades del carácter de María lo que nos lleva a lo siguiente. En cualquier hogar que desea estar en equilibrio, que desea tener un orden en donde las cosas no causen daño, las mujeres, las madres de ese hogar deben ser como María:

 

Deben pensar mucho en todo lo que pasa a su alrededor y deben callar demasiado

 

Difícil carga para una mujer que suele tener conflictos serios con su lengua, pero cualquier mujer que haga esto vera como su hogar florece con la paz que solo Dios sabe dar.

 

 

EL CARPINTERO JUSTO

 

Vamos con los padres de familia.

 

De José, el padre de Jesús no se nos dice mucho, pero, lo que se nos dice puede servir para escribir varios libros y de eso poco, tomamos una cualidad.

 

José su marido, como era justo, y no quería infamarla, quiso dejarla secretamente.

Mateo 1.19

 

José era justo, lo que significa que no hacia cosas solo para sí, José siempre estaba pensando en alguien más. En la cita que nos ocupa está pensando primero en María aún a costa de su propia reputación. Y, si Dios quiso mostrarnos eso de José es porque él sabe que los hombre somos tremendamente egoístas, solo pensamos en nosotros y cuando creemos tener derecho a algo, nada evita que lo reclamemos y lo exijamos.

 

Para que un hogar se mantenga en equilibrio, el padre, el varón de la casa debe poner en práctica esta categoría de José.

 

Una familia tiene equilibrio cuando el hombre de la casa es justo

 

Dura tarea para el hombre de una casa, pero, si el hombre lo hace, poco a poco verá como Dios toma el control de su familia.

 

 

Y FINALMENTE JESÚS

 

Jesús como hijo, al igual que el resto de su familia nos da enseñanzas profundas con respecto a lo que pueden hacer los hijos para ayudar a que sus familias estén en equilibrio. Veamos unas citas:

 

Y descendió con ellos, y volvió a Nazaret, y estaba sujeto a ellos. Y su madre guardaba todas estas cosas en su corazón. Y Jesús crecía en sabiduría y en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres.

Lucas 2.51-52

 

  Veamos a Jesús como hijo. Se mantiene sujeto a sus padres, está con ellos y hace lo posible para que ellos vean el respeto que él les manifiesta y lo hace no tanto porque esté o no de acuerdo, porque le parece o no, lo hace, porque Dios se lo manda, lo hace para que Dios se sienta bien y ya después eso hará que sus padres se sientan bien con él además, su conducta hacía que las personas y sobre todo Dios tuvieran buena opinión de él y eso, es algo que cualquier hijo puede hacer si sigue las sencillas indicaciones de Proverbios 3.3-4. Esto hace que aún los hijos pueden ayudar pueden ayudar a que todo marche mejor en la vida de su familia si hacen esta gran aportación:

 

Una familia tiene equilibrio cuando los hijos de la casa se sujetan y cuando logran que opinen bien de ellos las personas y sobre todo Dios

 

Todos somos responsables del equilibrio de nuestra familia. Si seguimos estos principios bíblicos, hermanos, tendremos a nuestro hogares en un proceso que aunque lento, será ya inquebrantable y llevará a nuestras familias a un mejor equilibrio en todas las áreas posibles.

 

Demos nuestras familias a Dios.

 

 

 


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