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La familia - Una familia en desequilibrio
 

Estudios bíblicos

La familia

 

Una familia en desequilibrio

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Autor:

Hno. Miguel Ángel Moreno Montoro

Administrador



 

 


EL IMPORTANTE EQUILIBRIO

 

Como en cualquier circunstancia de la vida, podemos decir sin temor a equivocarnos que no existe una familia perfecta y nunca lo existirá. En todas las familias existen deficiencias, en todas las familias los padres han sido injustos con los hijos y los hijos incomprensivos con los padres. En todos los hogares hay perdones que dar y egos que doblegar y nuestro verdadero trabajo no es acabar con los problemas en nuestra familia sino lograr que las cosas marchen lo mejor posible a pesar de los problemas que tengamos.

 

Ahora cuando alguna familia está logrando funcionar a pesar de sus diferencias se dice que esta en equilibrio y obviamente cuando no lo está logrando está en desequilibrio y, en este tema estudiaremos un ejemplo de una familia en desequilibrio y platicaremos que hacer para resolver esta situación

 

 

LA DESCENDENCIA DE JACOB

 

Nuestro ejemplo recae en la familia de Isaac y Rebeca,  Cuando estos personajes formaron su familia tuvieron dos hijos: Jacob y Esaú nietos de Abraham y por su padre, descendientes de la promesa lo que implica que con toda seguridad recibieron de parte de su papá una verdadera referencia de lo que es Dios y el querer hacer su voluntad y sin embargo, su familia estuvo llena de altibajos; esto nos lleva a una primer conclusión de nuestras reflexiones.

 

El hecho de que en una familia haya padres creyentes que se preocupen de hablarnos de la cosas de Dios no garantiza una familia en equilibrio.

 

Cuando lo hijos de Isaac y Rebeca nacen, las cualidades de ellos les llevan a sus padres a una franca preferencia.

 

Y crecieron los niños, y Esaú fue diestro en la caza, hombre del campo; pero Jacob era varón quieto, que habitaba en tiendas. Y amó Isaac a Esaú, porque comía de su caza;

mas Rebeca amaba a Jacob.

Génesis 25.27-28

 

Esta tendencia de estos padres que por la identificación de caracteres con sus hijos tuvieron, nos enseña mucho acerca de los hogares inestables.

 

Un hogar es inestable cuando  cada uno de sus miembros no recibe el lugar que le corresponde ocupar

 

Pensando en desequilibrio encontramos la siguiente referencia de Esaú uno de los hijos de Isaac y Rebeca.

 

Cuando Esaú era de cuarenta años, tomó por mujer a Judit hija de Beeri heteo, y a Basemat hija de Elón heteo;  y fueron amargura de espíritu para Isaac y para Rebeca.

Génesis 26.34-35

 

Deseando hacer su voluntad de acuerdo a sus deseos y apetitos, Esaú nos enseña algo más obre las familias en desequilibrio.

 

Una familia entra en desequilibrio cuando los hijos no obedecen la voluntad de Dios

 

Más adelante  en la historia de esta familia podemos encontrar el caso más famoso sucedido entre estos dos hermanos y que definió en mucho su relación filial durante casi toda su vida.

 

Y aconteció, luego que Isaac acabó de bendecir a Jacob, y apenas había salido Jacob de delante de Isaac su padre, que Esaú su hermano volvió de cazar. E hizo él también guisados, y trajo a su padre, y le dijo: Levántese mi padre, y coma de la caza de su hijo, para que me bendiga. Entonces Isaac su padre le dijo: ¿Quién eres tú? Y él le dijo: Yo soy tu hijo, tu primogénito, Esaú.  Y se estremeció Isaac grandemente, y dijo: ¿Quién es el que vino aquí, que trajo caza, y me dio, y comí de todo antes que tú vinieses? Yo le bendije, y será bendito.

Génesis 27.30-33

 

Esta acción de Jacob dejo ver que, por un lado su madre en ese momento no sintió respeto por la figura de su esposo como autoridad de la casa, y que esta carencia de respeto fue transmitida a su hijo Jacob quién no se negó a participar de este fraude lo que no lleva a la última de nuestras conclusiones sobre lo que o hace una familia en desequilibrio.

 

Una familia entra en desequilibrio cuando es un espacio donde solamente buscamos obtener un beneficio personal

 

Básicamente estas son las cosas que la familia de Jacob hizo y que al igual que paso en esos tiempos siguen siendo causa de inestabilidad en las familias y son cosas que deben a atenderse, son cosas deben ponerse en orden. Es verdad que los errores que la personas cometen con nosotros suelen ser involuntarios pero no por eso dejan de ser dolorosos. Y es la misma familia que estamos estudiando quién nos puede ayudar a encontrar una mejor dirección que estabilice nuestro entorno como familia.

 

 

Alzando Jacob sus ojos, miró, y he aquí venía Esaú, y los cuatrocientos hombres con él; entonces repartió él los niños entre Lea y Raquel y las dos siervas.

 

Y puso las siervas y sus niños delante, luego a Lea y sus niños, y a Raquel y a José los últimos. Y él pasó delante de ellos y se inclinó a tierra siete veces, hasta que llegó a su hermano. Pero Esaú corrió a su encuentro y le abrazó, y se echó sobre su cuello, y le besó; y lloraron. Y alzó sus ojos y vio a las mujeres y los niños, y dijo: ¿Quiénes son éstos? Y él respondió: Son los niños que Dios ha dado a tu siervo.

 

Luego vinieron las siervas, ellas y sus niños, y se inclinaron. Y vino Lea con sus niños, y se inclinaron; y después llegó José y Raquel, y también se inclinaron. Y Esaú dijo: ¿Qué te propones con todos estos grupos que he encontrado? Y Jacob respondió: El hallar gracia en los ojos de mi señor.

 

Y dijo Esaú: Suficiente tengo yo, hermano mío; sea para ti lo que es tuyo. Y dijo Jacob: No, yo te ruego; si he hallado ahora gracia en tus ojos, acepta mi presente, porque he visto tu rostro, como si hubiera visto el rostro de Dios, pues que con tanto favor me has recibido. Acepta, te ruego, mi presente que te he traído, porque Dios me ha hecho merced, y todo lo que hay aquí es mío. E insistió con él, y Esaú lo tomó.

Génesis 33.1-11

 

  Observemos las actitudes, palabras y reacciones de Jacob y Esaú y veremos a dos personas completamente diferentes de las que se enfrascaron en el proceso que los desestabilizaron y esto nos lleva a una conclusión obvia, ellos habían cambiado. Debemos cambiar para que nuestro problemas se resuelvan. El famoso Einstein dijo que un problema no puede resolverse en el mismo nivel en el que fue creado por lo que debemos mudarnos a un nuevo nivel y eso, solo puede hacerlo Dios, nadie más; cuando renunciamos al ego y no abandonamos en las manos de Dios, entonces viene el cambio, nuestro pensamiento se renuevan y vemos en nuestra familia lo que podemos nosotros para dar equilibrio a nuestro espacio.

 

  Equilibremos, cambiemos de manera de pensar, perdonemos ya que no existe mayor poder sobre esta tierra que el perdón.

 

 

 


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