Translate
La familia - El propósito de la educación de los hijos
 

Estudios bíblicos

La familia

El propósito de la educación de los hijos

COMENTARIOS

 

Autor:

Hno. Miguel Ángel Moreno Montoro

Administrador



 

 


HIJOS DE UN PADRE ETERNO, PADRES DE HIJOS TERRENALES

 

Este estudio pretende enseñar dos principios fundamentales del para que somos padres de acuerdo a la Biblia. La paternidad va más allá del engendrar hijos o sustentar sus necesidades. Si razonamos que la paternidad en la tierra es un reflejo de lo que es la paternidad en el cielo, llegaremos a la clara idea de que es una labor impresionante y hermosa el ser padre con todo lo que esto implica.

 

Hoy, sin lugar a dudas, en la antesala de lo que podríamos llamar los “últimos tiempos” la institución divina de lo que es el matrimonio y la paternidad y que terminan siendo la fuente valores de la sociedad se ve claramente un ataque sobre esta y no es muy complicado entender que, destruir estas instituciones morales tarde o temprano implicará una crisis de valores que sumergirá a la sociedad en una anarquía como nunca antes se había vista en el mundo lo que indudablemente cumple con propósitos satánicos y proféticos.

 

La iglesia, el creyente, en su función de luz y sal del mundo debe de ejercer en Dios el poder de transformación de su tipo y ejercicio de paternidad para nutrir al mundo de “elementos” que la hagan más valiosa y moral y no que la destruyan y la condenen a su propia corrupción.

 

 

DOS FUNCIONES DE LOS PADRES

 

Primero. Cuando los seres humanos nacemos, tenemos una personalidad definida que, tiene su manifestación de acuerdo a alguna de las áreas fundamentales que componen la personalidad de los seres humanos. Estas áreas con el área de los sentimientos o emociones, el área del conocimiento o del intelecto y, el área de la voluntad o de las decisiones. En términos un poco más psicológicos listaríamos estas áreas así:

 

·         Área emotiva

·         Área cognoscitiva

·         Área volitiva

 

Esto nos lleva a entender que, básicamente existen tres tipos de temperamentos o personalidad que se diversifican en muchos más y que dar lugar al cualquiera de los siguientes tres tipos de personas;

 

·         Sanguíneas (personas controladas por sus emociones)

·         Flemáticas (personas controladas por su razonamiento)

·         Coléricos (personas controladas por su voluntad)

 

En suma, todos nacemos con una de nuestra áreas de personalidad más desarrollada lo que implica que tenemos alguno de los anteriores tres temperamentos o personalidad lo que nunca puede ni debe cambiar en ningún ámbito de la vida. O sea, no debe el padre intentar que el hijo cambie su personalidad o, el esposo intentar que la esposa cambie su personalidad ya que esto define su individualidad y, haciendo esto, mostramos amor por nosotros mismos y no amor por las personas que decimos “amar”.

En este punto nos es ya fácil entender que, existen tres vías de comunicación o estímulo para desarrollar lo mejor de la gente que tenemos alrededor y para desarrollar su personalidad y para ayudarnos a comunicarnos mejor con ellos, esto, lo podríamos definir así:

 

·         Auditivos (personas que les gusta escuchar)

·         Visuales (personas que les gusta observar)

 

·         Kinestésicos (personas que les gusta el contacto físico)

 

Ahora, todo este juego de definiciones de personalidades y tipos de temperamentos no es fácil de entender pero si es difícil de conservar. Desde que una persona nace, está sometida a presión por parte del mundo, de Satanás y de las tentaciones con el propósito de corromper su personalidad y de hecho, lo logran. Nuestras personalidades en la madurez están llenas de “agujeros” y de cosas “vacías” o “espacios pendientes” que hacen que por dentro, estos desequilibrados, incompletos o carentes de algo. Ahora movámonos al contexto de la educación de los hijos y consideremos esta cita:

 

Y el mismo Dios de paz os santifique por completo; y todo vuestro ser, espíritu, alma y cuerpo, sea guardado irreprensible para la venida de nuestro Señor Jesucristo.

1 Tesalonicenses 5.23

 

Dios desea que nuestro ser no tenga esas deformaciones, esos agujeros, esos pendientes en su interior ya que esto nos aleja de él. Si esto debe de ser, entonces entendemos ya ahora, cual es la primera de las funciones primordiales de los padres en el proceso de educación:

 

Es responsabilidad del padre creyente hacer todas las acciones convenientes para ayudar a que la personalidad de los hijos tienda siempre al equilibrio

 

 

Para lograr esto al menos, el padre debe preocuparse por estar haciendo bien tres cosas:

 

  • Imagen. Como ven mis hijos que son mis reacciones y mi forma de vivir la vida

·         Autoestima. Como construyo la imagen que mis hijos deben tener de si mismos.

·         Disciplina. Bajo que límites debe  manifestarse una personalidad.

 

Concluimos diciendo que, la carencia de cualquiera de estos tres elementos o la incorrecta aplicación de cualquiera de ellos, colaborará para que nuestra personalidad entre al desequilibrio de manera inmediata.

 

Segundo. Dice la Biblia…

 

Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.

Efesios 6.4

 

Cuando se trata de disciplina con los hijos, esta debe ser la disciplina del Señor, o sea, el concepto de Dios debe de estar permeando todo lo que hagamos en la vida de nuestros hijos ya que meta fundamental de vida es que, nuestros hijos conozcan de manera correcta al Dios en que creemos, pero, esto no debe ser un principio para que únicamente tengan nuestros hijos información sobre Dios lo que fácilmente pueden obtener leyendo la Biblia o cualquier libro de corte “espiritual” o sea, lo que conozcan de Dios no solo debe satisfacer su intelecto sino las otras dos áreas más de su personalidad,

 

¿Y esto para que?

 

Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras, las cuales Dios preparó de antemano para que anduviésemos en ellas.

Efesios 2.3

 

Es responsabilidad de los padres, desarrollar en los hijos el conocimiento equilibrado de Dios y el servicio al Señor

 

Nuestros hijos deben conocer a Dios, pero al Dios de la Biblia no la forma en que nosotros interpretamos a Dios o la forma como vivimos a Dios sino lo que Dios realmente es y esto debe hecho de tal manera que se despierte en ellos el deseo de servirlo en cualquier forma en que Dios ponga en su corazón.

 

Si hacemos esto, haremos que, la relación entre Dios y nuestros hijos se vuelva más estrecha con todas las bendiciones y condiciones buenas que nos podemos imaginar lo que garantizará en nuestros hijos el mejor futuro posible,

 

 

GRANDES RESPONSABILIDADES

 

No olvidemos. Los padres somos responsables de cuidar la herencia de Dios que son nuestros hijos, ya que Dios planea aún incluso con ellos darnos bendiciones en nuestra vida presente y sobre todo futura.

 

No lo dejemos de hacer.

 

 

 


COMENTARIOS