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Exhortación - Los profetas (¿Cuánto tiempo más para la santidad?)

Estudios bíblicos

Exhortación y disciplina

 

Los profetas

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Autor:

Hno. Miguel Ángel Moreno Montoro

Administrador












SANTIDAD

 

La palabra “santidad” los cristianos la tenemos perfectamente entendida como un atributo de Dios, como algo que le pertenece solo a Él y nos da la impresión de significar algo que es completamente puro, que está libre de cualquier tipo de deficiencia lo que es completamente real cuando se lo aplicamos a Dios y pensamos que no guarda mucha relación con nuestra vida cuando no es así. La Biblia llama a los creyentes “santos” lo que implica que viven en un estado de santidad (1ª. Corintios 1.2) y que además tienen un llamado para conservar el estado de santidad.

 

Esta cita  nos enseña que, la santidad solo es posible cuando se está en Cristo Jesús así que, todos los creyentes tienen la posibilidad de vivir esta condición, la santidad también es una condición que debe mantenerse lo que implica que, puede perderse. La práctica de pecado es, la única causa que pude hacer que, la condición de santidad desaparezca.

 

En palabras sencillas diríamos que la santidad es la condición en la cual nuestro ser entero vive consagrado para responder únicamente a la voluntad de Dios.

 

Esta condición de santidad la Biblia la marca como una condición necesaria para poder estar ante la presencia del Señor (Hebreos 12.114).

 

En consecuencia, este es un estudio sobre la santidad y como desarrollarla para lo cual usaremos la historia del reino dividido de Israel y nos concentraremos en atender una exhortación de cuánto tiempo en ocasiones dejamos pasar para atender una necesaria respuesta al llamado que tenemos para desarrollar la santidad.

 

 

LOS REINOS SE DIVIDEN

 

Nuestra atención sobre el reino dividido de Israel es solo general así que atenderemos los principales detalles de esto.

 

La Biblia registra el reino de Salomón como el más grande imperio en poderío y riqueza humana que Israel haya conocido. Lamentablemente, Salomón descuido su santidad relacionándose sentimentalmente con mujeres extranjeras las que lo condujeron a la idolatría. Como consecuencia de esto, Dios condena su reino a la destrucción pero le advierte que, por amor a David su padre no lo haría en sus días sino en los días de su hijo (1ª. Reyes 11.12).

 

En 1ª. Reyes 11.31 leemos que Dios le advierte por medio del profeta Abías a Jeroboam que ha tomado la decisión de dividir el reino de Salomón para entregarle a él dominio sobre diez de las tribus. Jeroboam mira en ello la oportunidad de oponerse al rey quién al sentirse amenazado le presiona lo que provoca la auto decisión de Jeroboam de exiliarse en Egipto donde se queda hasta la muerte de Salomón (1ª. Reyes 11.40).

 

Cuando Jeroboam regresa, se presenta ante el hijo de Salomón Roboam y le pide una reducción de impuestos a cambio de mantener en un reino unido a las 10 tribus que ya lo están siguiente, pero, Roboam se opone con lo que como consecuencia, el reino se divide.

 

A partir de este momento, inicia la historia conjunta de dos reinos. Por una parte, Roboam el sucesor de Salomón encabezó una dinastía que gobernó sobre lo que se conocería como el reino del sur. La capital de este reino estuvo ubicada en la ciudad de Jerusalén. Este reino era conocido con el nombre de reino de Judá.

 

Por su parte, Jeroboam encabezó una dinastía que gobernó sobre lo que se conocería como el reino del norte cuya capital eventualmente sería la ciudad de Samaria. Este reino sería conocido también como reino de Israel.

 

A continuación se muestran las dinastías de los reyes que conformaron los dos imperios.

 

REYES DE JUDA (REINO DEL SUR) 930 – 586 a.C.

 

Rey

Fecha AC

Bueno/
Malo

Años de
reinado

Relación con predecesor

Fin de su reino

Cita Bíblica

Roboam

930-913

M

17

Hijo de Salomón

Murió

1 Re 11, 42 -14, 31

Abías

913-910

M

3

Hijo

Murió

1 Re 14, 31 – 15, 8

Asá

910-869

B

41

Hijo

Murió

1 Re 15, 8 -24

Josafat

872-848

B

25

Hijo

Murió

1 Re 22, 41-55

Joram

848-841

M

8

Hijo

Herido por Dios

2 Re 8, 16-24

Ocozías

841

M

1

Hijo

Asesinado por Jehú

2 Re 8, 24 – 9, 29

Atalía

841-835

M

7

Madre

Asesinada por el Ejército

2 Re 11, 1-20

Joás

835-796

B

40

Nieto

Asesinado por sirvientes

2 Re 11, 1 – 12, 21

Amasías

796-767

B

29

Hijo

Asesinado por la corte

2 Re 14, 1-20

Ozías

792-740

B

52

Hijo

Herido por Dios

2 Re 15, 1-7

Jotam

750-732

B

16

Hijo

Murió

2 Re 15, 32-38

Ajaz

735-715

M

16

Hijo

Murió

2 Re 16, 1-20

Ezequías

715-686

B

29

Hijo

Murió

2 Re 18, 1 – 20, 21

Manasés

697-642

M

55

Hijo

Murió

2 Re 21, 1-18

Amón

642-640

M

2

Hijo

Asesinado por sirvientes

2 Re 21, 19-26

Josías

640-609

B

31

Hijo

En batalla

2 Re 22, 1 – 23, 30

Joacaz

609

M

3 meses

Hijo

Exiliado a Egipto

2 Re 23, 31-33

Joakim

609-598

M

11

Hermano

Murió en asedio

2 Re 23, 34 – 24, 5

Joaquín

598-597

M

3 meses

Hijo

Exiliado a Babilonia

2 Re 24, 6-16

Sedecías

597-586

M

11

Tío

Exiliado a Babilonia

2 Re 24, 17 – 25, 30

 

Los nombres de los reyes pueden tener variaciones dependiendo la traducción de Biblia que se consulte. Como puede verse de la columna que describe su moral, a excepción de Ezequías y Josías que fueron reyes excelentes, los demás fueron bastante regulares y, algunos de ellos, tuvieron serios problemas con la santidad, con hacer la voluntad de Dios.

 

Se considera que, en el reino del sur existió una sola dinastía ya que los reyes todos fueron sucesores de su respectivo padre hasta que, el rey de Babilonia los llevó cautivos a su tierra donde estuvieron por 70 años hasta que regresaron durante el reinado del rey Asirio Ciro.

 

Deseamos resaltar la duración de tiempo de la dinastía: 344 años.

REYES DE ISRAEL  (REINO DEL NORTE) 930 - 722 AC - Nueve Dinastías

 

 

 

 

Rey

Fecha AC

Bueno/
Malo

Años de
reinado

Relación con predecesor

Fin de su reino

Cita Bíblica

Jeroboam I

930-909

M

22

 

Herido por Dios

1 Re 11, 26-14, 20

Nadab

909-908

M

2

Hijo

Asesinado por Basá

1 Re 15, 25-28

Basá

908-886

M

24

Hijo de Ajías

Murió

1 Re 15, 27-16, 7

Elá

886-885

M

2

Hijo

Asesinado por Zimrí

1 Re 16, 6-14

Zimri

885

M

7 días

Capitán carros de guerra

suicidio

1 Re 16, 9-20

(Tibní)*

885-880

M

5

Hijo de Ginat

Murió

1 Re 16, 21-22

Omrí

885-874

M

12

Capitán del Ejército

Murió

1 Re 16, 23-28

Ajab

874-853

M

22

Hijo

Herido en batalla

1 Re 16, 28-22, 40

Ocozías

853-842

M

2

Hijo

Muerte por una caída

1 Re 22,40-2 Re 1,18

Joram

852-841

M

12

Hermano

Asesinado por Jehú

2 Re 3, 1-9,25

Jehú

841-814

M

28

(ninguna)

Murió

2 Re 9, 1-10. 36

Joacaz

814-798

M

17

Hijo

Murió

2 Re 13, 1-9

Joás

798-782

M

16

Hijo

Murió

2 Re 13, 10-14, 16

Jeroboam II

793-753

M

41

Hijo

Murió

2 Re 14, 23-29

Zacarías

753

M

6 meses

Hijo

Asesinado por Selum

2 Re 14, 29-15, 12

Selum

752

M

1 mes

(ninguna)

Asesinado por Menajem

2 Re 15, 10-15

Menajem

752-742

M

10

(ninguna)

Murió

2 Re 15, 15-22

Pecajías

742-740

M

2

Hijo

Asesinado por Pecaj

2 Re 15, 22-26

Pecaj

740-732

M

20

Capitán del Ejército

Asesinado por Oseas

2 Re 15, 27-31

Oseas

732-722

M

9

(ninguna)

Exiliado a Asiria

2 Re 15, 30-17

 

 

Los nombres de los reyes pueden variar de acuerdo a la traducción de Biblia que se utilice. Se puede ver con claridad en la tabla anterior que, el reino del norte estuvo constituido por nueve dinastías lo que implica que no hubo una sola sucesión de herederos al trono sino 9 rebeliones o golpes de estado que llevaban a nuevos reino al trono del reino de Israel.

 

Este reinó existió hasta que, el imperio de Asiria lo conquistó y los llevó a su territorio de donde nunca más regresaron por lo que, podemos decir que, perdieron su presencia en Israel. Los asirios por su parte, tomaron gente de su nación y los hicieron vivir principalmente en la ciudad de Samaria. De esta gente se formó un pueblo que fueron conocidos como “samaritanos” que eran rechazados por los judíos aún en los tiempos de Jesús a pesar de que estos eran judíos profesantes.

 

Deseamos resaltar la duración de la totalidad de las dinastías: 208 años.

 

En un sencillo resumen diríamos que todos los problemas de estos dos reinos, todas sus luchas, todas sus angustias fueron consecuencia de la falta de santidad.

 

Fue durante estos periodos donde sirvieron los grandes profetas de Israel. Daniel se quedó a vivir en Babilonia y predicó a los judíos que vivían ahí esclavizados. Jeremías fue el último gran profeta que predicó en el tiempo del último rey del reino de norte. Hageo y Malaquías predicaron a los repatriados que regresaron a poblar el territorio de Jerusalén.

 

Durante algunos periodos de tiempo los dos imperios hebreos intentaron forjar alianzas y algunas veces se volvieron enemigos mortales pero, la mayor parte del tiempo, los dos imperios se mantuvieron ajenos en sus actividades y funciones mostrando una reservada hostilidad.

 

 

¿Y EL TIEMPO DE LA SANTIDAD?

 

Tomemos de este tema de carácter histórico y usémoslo como una herramienta para que reflexionemos sobre la santidad que Dios nos requiere.

 

Como hemos visto, es el pecado la principal causa de aflicción para nuestra santidad por lo que debemos de pensar en cuales son los pecados, o pensamientos pecaminosos que están alejando nuestra santidad. Todos los cristianos tenemos áreas no consagradas, cosas pendientes de entregar, asuntos ocultos que nadie conoce y que sabemos cuánto están alejando nuestra santidad y aún a pesar de eso, las consentimos. Miremos nuestra historia. Si personajes como Salomón y reyes asesorados por profetas fueron incapaces de poder luchar contra su maldad desatada nosotros, bien podemos estar en la misma condición.

 

Debemos experimentar la humillación. Espiritualmente hablando, Asiria y Babilonia fueron medios con los cuales Dios quiso humillar a una nación y solo uno de esos imperios lo entendió. La humillación es el proceso mediante el cual doblegamos nuestra voluntad y entendemos que nuestro pecado es algo aborrecible a la persona de Dios y en consecuencia, renunciamos a él para no volverlo a cometer jamás.

 

Si Dios te ha estado llamando a la santidad ¿Cuánto tiempo más esperarás? ¿344 años? ¿208? o estamos en disposición de pasar por 70 años de humillación para entender.

 

Volvamos a nuestra santidad. Dios así desea vernos, como un pueblo santo (1ª. Pedro 2.9).

 

 

 


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