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Exhortación - La reprensión

Estudios bíblicos

Exhortación y disciplina

 

La reprensión

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Autor:

Hno. Miguel Ángel Moreno Montoro

Administrador








REPRENDIENDO

 

La reprensión, el regaño manifiesto, la palabra de corrección que señala algo que se está haciendo mal forma parte de las medidas de disciplina correctiva que en la iglesia cristiana pueden observarse para tratar de corregir la presencia de pecado que ya se ha manifestado en la vida de alguna persona por lo que, se consideraría la primera línea de acción contra el pecado que ya ha entrado en la vida de algún creyente.

 

A continuación vamos a ver las citas de la Biblia donde tal medida disciplinaria se adopta para poder determinar en que casos aplica esta disciplina y sobre todo por quién debe ser ejercida.

 

 

LA REPRENSIÓN EN LA PRÁCTICA

 

A los que persisten en pecar, repréndelos delante de todos, para que los demás también teman.

1 Timoteo 5.20

 

Esta reprensión es curiosamente el único caso donde claramente se indica que la reprensión debe de ser en público lo que no quiere decir que las otras medidas no puedan serlo. En este caso, el regaño público se hace en contra de los ancianos que persisten en pecar, que ya lo hacen de manera constante y, la reprensión la debía hacer Timoteo, joven que, si bien no puede saberse con certeza si era anciano en ese momento si ejercía funciones de liderazgo por lo que, es un caso donde los líderes de la iglesia pueden ser usados por Dios para reprender al líder que peca deliberadamente.

 

Este testimonio es verdadero; por tanto, repréndelos duramente, para que sean sanos en la fe,

Tito 1.13

 

En este caso, la represión debe dirigirse contra las personas que propagan falsa enseñanza dentro de la iglesia y que, de alguna manera, es patente que lo hacen por obtener una “ganancia deshonesta”. La persona en funciones de liderazgo (en este caso Tito) debe ejercer esta medida disciplinaria.

 

Pero cuando Pedro vino a Antioquía, le resistí cara a cara, porque era de condenar.

Gálatas 2.11

 

Pablo, nos enseña que, la reprensión es válida cuando un creyente lleva una vida de exagerada indulgencia, permitiéndose hacer cosas que ponen en mal su testimonio. Veamos como, en este caso, Pablo aplica el primer principio que se compartió en este estudio y reprendió al apóstol Pedro “delante de todos” porque se asume que lo que Pablo hacía era algo que lo venía haciendo con cierta frecuencia tanto que incluso llega a mencionarse que Bernabé, parte del grupo misionero de Pablo había caído ya en las mismas prácticas de Pedro.

 

Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas;

Efesios 5.11

 

Esta reprensión, debe ser hecha entre cristianos de manera general, o sea, no compete solamente a los líderes de una congregación. Este regaño debe aplicarse cuando, algún cristiano está viviendo de acuerdo a cualquier obra infructuosa de las tinieblas; para identificarlas, bien nos puede servir la colección de obras de la carne indicadas en el libro de Gálatas por lo que, la presencia de cualquiera de ellas en la vida de un hermano, da el derecho para reprenderlo.

 

Reteniéndola, ¿no se te quedaba a ti? y vendida, ¿no estaba en tu poder? ¿Por qué pusiste esto en tu corazón? No has mentido a los hombres, sino a Dios.

Hechos 5.4

 

La historia de Ananías y Safira sirve para que veamos como un líder en funciones en la iglesia puede reprender cuando alguien está actuando con palabras mentirosas caso en el cual, la reprensión es válida.

 

Finalmente, encontramos otro caso más para la reprensión en la siguiente cita:

 

Arrepiéntete, pues, de esta tu maldad, y ruega a Dios, si quizás te sea perdonado el pensamiento de tu corazón;

Hechos 8.22

 

En este caso, la reprensión viene del parte del líder hacia el creyente que busca ganar de manera deshonesta el poder que solo puede venir de Dios lo que bien puede aplicarse a los cristianos que buscan generarse un beneficio o posición en la iglesia sin que Dios sea quién se los haya otorgado.

 

 

CONCLUSION

 

Que sea Dios quién nos dirija a los creyentes a encontrar en la reprensión el valor para identificar las cosas en las cuales Él nos está señalando lo que está sucediendo mal en nuestras vidas para poder evitar que nuestra espiritualidad sufra una corrupción que nos lleve al fracaso.

 

 

 


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