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Análisis de la Biblia - Los sacrificios de Israel
 

Estudios bíblicos

Análisis de la Biblia

 

Los sacrificios de Israel

 

Autor:

Hno. Miguel Ángel Moreno Montoro

Administrador


 

 


UN MANUAL DE SACRIFICIOS

 

Cuando Dios estableció la liturgia para la religión judía, dejo estipuladas dos condiciones para que sus hijos pudieran adorarle. Debían tener una ofrenda y un mediador. Esa era básicamente el alma y corazón de la religión de Dios con la cual, Dios mostró al hombre la incapacidad de acercarse a Él por sus propios medios. Vamos a meditar en cada una de las ofrendas y lo que implicaban (Levítico 7.37).

 

Holocausto. La palabra proviene de una que significa “quemar”. Es la ofrenda más antigua de la Biblia. Representa acción de gracias y entrega completa a Dios que se expresaba por una ofrenda animal que era quemada por completo. Citas: Génesis 4, Éxodo 10.25, Hebreos 10.10.

 

Oblación. La palabra proviene de otra que significa “acercar”. Solía acompañar a otras ofrendas. Representaba alabanza a Dios y el reconocimiento de su papel como dador del pan diaria. Se ofrecía en el altar del holocausto, no en el altar del incienso. Citas: Éxodo 30.9; 40.29.

 

Ofrenda de paz. Era una ofrenda que simbolizaba la comunión existente entre Dios y el adorador. Haciendo a un lado la grasa y los riñones de la ofrenda, esta era comida por el sacerdote y por el adorador.

 

Sacrificio por el pecado. Ofrenda que se ofrecía cuando algún hebreo pecaba por debilidad o rebeldía pero sin intención alguna de rechazar la soberanía de Dios. Representa que, la ignorancia no era argumento para desobedecer las leyes de Dios. Citas: Número 15.30-31; 1 Juan 1.9.

 

Sacrificio por la culpa. Eran las ofrendas que se ofrecían por un pecado premeditado o, cuando podía ser estimado el daño que, una falta hubiese provocado. En su ejercicio era prácticamente idéntico al sacrificio por el pecado. Se usa esta frase para hablar del sacrificio de Cristo en Isaías 53.10.

 

Ofrenda para consagraciones. Una ofrenda especial en la que se entregó un carnero para simbolizar la entrega voluntaria de parte de los sacerdotes para servir a Dios.

 

Los hebreos no podían presentarse a Dios con “las manos vacías” (Éxodo 34.20) y lo que llevaban dependía de lo que quería ofrecer a Dios de acuerdo a los tipos de ofrendas que hemos explicado anteriormente. Es válida la pregunta: ¿Con que nos presentamos delante de Dios? ¿Con la ofrenda adecuada?

 

Los israelitas necesitaban una ofrenda y un mediador. Ambas cosas nos fueron ganadas por Cristo.  Él fue las seis ofrendas en una y, su santidad lo convierte en el mediador perfecto, en él único que el Padre aceptaría para hacer redención por nosotros. ¿Agradecemos lo que Cristo hizo? ¿Estamos conscientes en que se convirtió por amor a nosotros?

 

Que nuestra vida cristiana, sea un ejemplo de entrega.

 

Si no entregamos, no valoramos, si no valoramos, no amamos.