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Análisis de la Biblia - Las generaciones hasta Noe
 

Estudios bíblicos

Análisis de la Biblia

 

Las generaciones hasta Noé

 

Autor:

Hno. Miguel Ángel Moreno Montoro

Administrador


 

 


DOS RAZAS

 

En el libro de Génesis una vez que pasa el episodio de la caída del hombre en pecado, se nos habla de la descendencia de Adán hasta llegar a Noé (Génesis 5.1-27) lo que podemos decir marcará ya la línea de revelación general de la Biblia donde veremos una genealogía impía y una genealogía justa, punto sobre el cual abundaremos más adelante.

 

 

HIJOS DE CAIN, HIJOS DE ABEL

 

La genealogía de los descendientes de Caín (relatada en Génesis 4) habla de 7 generaciones desde Caín hasta su último descendiente el cual, procrea tres hijos: Jabal, Jubal y Tubal-caín (Génesis 4.20-22). Por su lado, la descendencia de Adán a través de Set habla de 10 generaciones hasta llegara a Noe, el cual, también engendra tres hijos: Sem, Cam y Jafet (Génesis 5.32).

 

Otro detalle curioso además de los tres hijos nacidos al último descendiente es que, la Biblia solo registra las palabras de uno solo de los descendientes de Caín y de uno solo de los descendientes de Adán y, en ambos casos, los dos se llaman igual: Lamec.

 

El Lamec de los “canaitas” dijo lo siguientes:

 

Y dijo Lamec a sus mujeres:

Ada y Zila, oíd mi voz;

Mujeres de Lamec, escuchad mi dicho:

Que un varón mataré por mi herida,

Y un joven por mi golpe.

Si siete veces será vengado Caín,

Lamec en verdad setenta veces siete lo será.

Génesis 4.23-24

 

El Lamec de los “adanitas” dijo lo siguiente:

 

Vivió Lamec ciento ochenta y dos años, y engendró un hijo;

y llamó su nombre Noé, diciendo: Este nos aliviará de nuestras obras y del trabajo de nuestras manos, a causa de la tierra que Jehová maldijo.

Génesis 5.28-29

 

El hecho de que la Biblia es revelación de Dios nos permite afirmar que, estos “detalles” pueden ser todo menos casualidad. Es claro, que, los descendientes de Caín, se burlan de la maldición de Dios la rechazan y viven para lograr por sus propios medios alcanzar una inalcanzable felicidad. Por su lado Satanás siempre aparece imitando el accionar de Dios y, la descendencia de Adán mantiene una actitud de humildad ante la maldición de Dios y busca en su dependencia de Dios la felicidad.

 

ESTE NOS ALIVIARÁ

 

De la descendencia de Adán, deseamos resaltar dos cosas importantes de cada uno de los dos personajes de lo que más detalles se nos dan en el relato de Génesis 5.

 

Resalta con bastante obviedad la situación que vivió Enoc el cual “caminó” con Dios hasta ser llevado a la gloria sin experimentar la muerte. Claramente la Biblia dice que, Enoc caminó con dios después de engendrar a su hijo Matusalén lo que implica que, algo significó la llegada de Matusalén que la Biblia no nos revela pero, hizo que su padre lograra con Dios un compañerismo y obediencia que le garantizó una bendición que solo él y Elías recibieron en la vida que fue no experimentar la muerte física.

 

Enoc nos deja una grande lección. Somos una raza condenada a muerte, más tarde o más temprano la muerte ejecutará su sentencia y nos tocará perder la batalla ante la última consecuencia del pecado original. Pero Enoc, nos deja ver que, todo creyente que lleva una vida compañerismo y obediencia a Dios podrá salvarse de la muerte, podremos en Dios nunca perder la separación con Dios y vivir en medio de bendiciones que nos llevarán hasta la bendición última que es la vida eterna.

 

Por su parte, Lamec, el padre de Noé, como lo vimos llamó a Noé el que aliviaría, el que daría descanso el que lograría que la maldición de Dios pudiera ser tolerable y, finalmente, Noé no solo alivió sino que salvo la estirpe humana.

 

Esto nos lleva a una última enseñanza. ¿Nosotros aliviamos el entorno donde nos movemos o lo hacemos más pesado? Damos soluciones, o damos problemas. ¿Nos gustará ser servidos o servir?

 

Debemos buscar ser la clase de personas necesarias en donde nos movemos para que las cosas puedan marchar de la mejor manera, debemos ser la persona que se anhela, la persona que hace falta, y no la persona que no se extraña y que, si no estamos, resolvemos más cosas que estando.

 

Tú, ¿Cuál de las personas eres?