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Análisis de la Biblia - Dios es amor
 

Estudios bíblicos

Análisis de la Biblia

 

Dios es amor

 

Autor:

Hno. Raúl Rodríguez

Alianza Misionera, EU


 

 


Mat 22:37

Jesús le dijo:  Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón,  y con toda tu alma, 

y con toda tu mente.

 

Mat 22:38

Este es el primero y grande mandamiento.

 

Mat 22:39

Y el segundo es semejante:  Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

 

Joh 13:34.

Un mandamiento nuevo os doy:  Que os améis unos a otros;  como yo os he amado,  que también os améis unos a otros.

 

Joh 13:35

En esto conocerán todos que sois mis discípulos,  si tuviereis amor los unos con los otros.

 

DIOS ES AMOR Y NOSOTROS LE PERTENECEMOS. NOSOTROS DEBEMOS PERMANECER UNIDOS A SU AMOR, ESTAR CONECTADOS A EL EN AMOR PORQUE EXISTIMOS GRACIAS AL AMOR(DIOS). El amor es sufrido, es benigno; el amor no tiene envidia, el amor no es jactancioso, no se envanece; no hace nada indebido, no busca lo suyo, no se irrita, no guarda rencor;  no se goza de la injusticia, mas se goza de la verdad. Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.  El amor nunca deja de ser (1 Corintios 13:4-8). El que guarda su palabra, en éste verdaderamente el amor de Dios se ha perfeccionado; por esto sabemos que estamos en él. (1 Juan 2:5) El que ama a su hermano, permanece en la luz, y en él no hay tropiezo. (1 Juan 2:10) Nosotros sabemos que hemos pasado de muerte a vida, en que amamos a los hermanos. El que no ama a su hermano, permanece en muerte. (1 Juan 3:14) En esto hemos conocido el amor, en que él puso su vida por nosotros; también nosotros debemos poner nuestras vidas por los hermanos. Pero el que tiene bienes de este mundo y ve a su hermano tener necesidad, y cierra contra él su corazón, ¿cómo mora el amor de Dios en él? Hijitos míos, no amemos de palabra ni de lengua, sino de hecho y en verdad. (1 Juan 3:16-18).

Dios es amor.  Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios. El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor. En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados. Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos unos a otros. Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros. En esto conocemos que permanecemos en él, y él en nosotros, en que nos ha dado de su Espíritu. Y nosotros hemos visto y testificamos que el Padre ha enviado al Hijo, el Salvador del mundo. Todo aquel que confiese que Jesús es el Hijo de Dios, Dios permanece en él, y él en Dios. Y nosotros hemos conocido y creído el amor que Dios tiene para con nosotros. Dios es amor; y el que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él. En esto se ha perfeccionado el amor en nosotros, para que tengamos confianza en el día del juicio; pues como él es, así somos nosotros en este mundo. En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor; porque el temor lleva en sí castigo. De donde el que teme, no ha sido perfeccionado en el amor. (1 Juan 4:7-18)  Así, cuando amamos a Dios y cumplimos sus mandamientos, sabemos que amamos a los hijos de Dios. En esto consiste el amor a Dios: en que obedezcamos sus mandamientos. Y éstos no son difíciles de cumplir, (1 Juan 5:2-3) En esto consiste el amor: en que pongamos en práctica sus mandamientos. Y éste es el mandamiento: que vivan en este amor, tal como ustedes lo han escuchado desde el principio. (2 Juan 1:6) Ahora que se han purificado obedeciendo a la verdad y tienen un amor sincero por sus hermanos, ámense de todo corazón los unos a los otros. (1 Pedro 1:22) Sobre todo, ámense los unos a los otros profundamente, porque el amor cubre multitud de pecados. (1 Pedro 4:8) siempre humildes y amables, pacientes, tolerantes unos con otros en amor. (Efesios 4:2) Más bien, sean bondadosos y compasivos unos con otros, y perdónense mutuamente, así como Dios los perdonó a ustedes en Cristo. (Efesios 4:32) y lleven una vida de amor, así como Cristo nos amó y se entregó por nosotros como ofrenda y sacrificio fragante para Dios. (Efesios 5:2) Por encima de todo, vístanse de amor, que es el vínculo perfecto. (Colosenses 3:14) En cuanto al amor fraternal, no necesitan que les escribamos, porque Dios mismo les ha enseñado a amarse unos a otros. (1 Tesalonicenses 4:9) Pues el propósito de este mandamiento es el amor nacido de corazón limpio, y de buena conciencia, y de fe no fingida, (1 Timoteo 1:5-7) En todo os he enseñado que, trabajando así, se debe ayudar a los necesitados, y recordar las palabras del Señor Jesús, que dijo: Más bienaventurado es dar que recibir. (Hechos 20:35)

 

 

Esto es lo que pido en oración: que el amor de ustedes abunde cada vez más en conocimiento y en buen juicio, para que disciernan lo que es mejor, y sean puros e irreprochables para el día de Cristo, llenos del fruto de justicia que se produce por medio de Jesucristo, para gloria y alabanza de Dios. (Philippians 1:9-11) Que el Señor los haga crecer para que se amen más y más unos a otros, y a todos, tal como nosotros los amamos a ustedes. Que los fortalezca interiormente para que, cuando nuestro Señor Jesús venga con todos sus santos, la santidad de ustedes sea intachable delante de nuestro Dios y Padre. (1 Tesalonicenses 3:12-13) Que el Señor los lleve a amar como Dios ama, y a perseverar como Cristo perseveró. (2 Tesalonicenses 3:5) Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra, para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu; para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor, seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura,  y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.  Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros,  a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén. (Efesios 3:13-21)

 

Joh 17:23

Yo en ellos,  y tú en mí,  para que sean perfectos en unidad,  para que el mundo conozca que tú me enviaste,  y que los has amado a ellos como también a mí me has amado.

 

Joh 17:24

Padre,  aquellos que me has dado,  quiero que donde yo estoy,  también ellos estén conmigo,  para que vean mi gloria que me has dado;  porque me has amado desde antes de la fundación del mundo.

 

Joh 17:25

Padre justo,  el mundo no te ha conocido,  pero yo te he conocido,  y éstos han conocido que tú me enviaste.

 

Joh 17:26

Y les he dado a conocer tu nombre,  y lo daré a conocer aún,  para que el amor con que me has amado,  esté en ellos,  y yo en ellos.

 

Rom 5:5

y la esperanza no avergüenza;  porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Espíritu Santo que nos fue dado.

 

Joh 14:23

Respondió Jesús y le dijo:  El que me ama,  mi palabra guardará;  y mi Padre le amará,  y vendremos a él,  y haremos morada con él.

 

Joh 14:24

El que no me ama,  no guarda mis palabras;  y la palabra que habéis oído no es mía,  sino del Padre que me envió.

 

Joh 15:9

Como el Padre me ha amado,  así también yo os he amado;  permaneced en mi amor.

 

Joh 15:10

Si guardareis mis mandamientos,  permaneceréis en mi amor;  así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre,  y permanezco en su amor.

 

Joh 15:11

Estas cosas os he hablado,  para que mi gozo esté en vosotros,  y vuestro gozo sea cumplido.

 

Joh 15:12

Este es mi mandamiento:  Que os améis unos a otros,  como yo os he amado.

 

Joh 15:13

Nadie tiene mayor amor que este,  que uno ponga su vida por sus amigos.

 

Joh 15:14

Vosotros sois mis amigos,  si hacéis lo que yo os mando.

 

Joh 15:17

Esto os mando:  Que os améis unos a otros.

 

Rom 13:9

Porque:  No adulterarás,  no matarás,  no hurtarás,  no dirás falso testimonio,  no codiciarás,  y cualquier otro mandamiento,  en esta sentencia se resume:  Amarás a tu prójimo como a ti mismo.

 

Rom 13:10

El amor no hace mal al prójimo;  así que el cumplimiento de la ley es el amor.

 

Joh 14:15

Si me amáis,  guardad mis mandamientos.

 

Isa 43:4

Porque a mis ojos fuiste de gran estima,  fuiste honorable,  y yo te amé;  daré,  pues,  hombres por ti,  y naciones por tu vida.

 

Joh 16:27

pues el Padre mismo os ama,  porque vosotros me habéis amado,  y habéis creído que yo salí de Dios.

 

1Co 13:1

Si yo hablase lenguas humanas y angélicas,  y no tengo amor,  vengo a ser como metal que resuena,  o címbalo que retiñe.

 

1Co 13:2

Y si tuviese profecía,  y entendiese todos los misterios y toda ciencia,  y si tuviese toda la fe,  de tal manera que trasladase los montes,  y no tengo amor,  nada soy.

 

1Co 13:3

Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres,  y si entregase mi cuerpo para ser quemado,  y no tengo amor,  de nada me sirve.

 

1Co 13:4

El amor es sufrido,  es benigno;  el amor no tiene envidia,  el amor no es jactancioso,  no se envanece;

 

1Co 13:5

no hace nada indebido,  no busca lo suyo,  no se irrita,  no guarda rencor;

 

1Co 13:6

no se goza de la injusticia,  mas se goza de la verdad.

 

1Co 13:7

Todo lo sufre,  todo lo cree,  todo lo espera,  todo lo soporta.

 

1Co 13:8

El amor nunca deja de ser;  pero las profecías se acabarán,  y cesarán las lenguas,  y la ciencia acabará.

 

1Co 13:13

Y ahora permanecen la fe,  la esperanza y el amor,  estos tres;  pero el mayor de ellos es el amor.

 

Rom 8:38

Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte,  ni la vida,  ni ángeles,  ni principados,  ni potestades,  ni lo presente,  ni lo por venir,

 

Rom 8:39

ni lo alto,  ni lo profundo,  ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios,  que es en Cristo Jesús Señor nuestro.

 

Joh 14:28

Habéis oído que yo os he dicho:  Voy,  y vengo a vosotros.  Si me amarais,  os habríais regocijado,  porque he dicho que voy al Padre;  porque el Padre mayor es que yo.

 

Joh 14:31

Mas para que el mundo conozca que amo al Padre,  y como el Padre me mandó,  así hago.  Levantaos,  vamos de aquí.

 

2Co 8:7

Por tanto,  como en todo abundáis,  en fe,  en palabra,  en ciencia,  en toda solicitud,  y en vuestro amor para con nosotros,  abundad también en esta gracia.

 

2Co 8:8

No hablo como quien manda,  sino para poner a prueba,  por medio de la diligencia de otros,  también la sinceridad del amor vuestro.

 

2Co 12:15

Y yo con el mayor placer gastaré lo mío,  y aun yo mismo me gastaré del todo por amor de vuestras almas,  aunque amándoos más,  sea amado menos.

 

Eph 4:2

con toda humildad y mansedumbre,  soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor,

 

Eph 2:4

Pero Dios,  que es rico en misericordia,  por su gran amor con que nos amó,

 

Eph 4:15

sino que siguiendo la verdad en amor,  crezcamos en todo en aquel que es la cabeza,  esto es,  Cristo,

 

Eph 4:16

de quien todo el cuerpo,  bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente,  según la actividad propia de cada miembro,  recibe su crecimiento para ir edificándose en amor.

 

Eph 4:32

Antes sed benignos unos con otros,  misericordiosos,  perdonándoos unos a otros,  como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.

 

Eph 5:2

Y andad en amor,  como también Cristo nos amó,  y se entregó a símismo por nosotros,  ofrenda y sacrificio a Dios en olor fragante.

 

2Th 2:16

Y el mismo Jesucristo Señor nuestro,  y Dios nuestro Padre,  el cual nos amó y nos dio consolación eterna y buena esperanza por gracia,

 

2Th 2:17

conforte vuestros corazones,  y os confirme en toda buena palabra y obra.

 

Col 1:13

el cual nos ha librado de la potestad de las tinieblas,  y trasladado al reino de su amado Hijo,

 

Col 1:14

en quien tenemos redención por su sangre,  el perdón de pecados.

 

1Ti 4:12

Ninguno tenga en poco tu juventud,  sino sé ejemplo de los creyentes en palabra,  conducta,  amor,  espíritu,  fe y pureza.

 

2Ti 2:22

Huye también de las pasiones juveniles,  y sigue la justicia,  la fe,  el amor y la paz,  con los que de corazón limpio invocan al Señor.

 

1Pe 1:7

para que sometida a prueba vuestra fe,  mucho más preciosa que el oro,  el cual aunque perecedero se prueba con fuego,  sea hallada en alabanza,  gloria y honra cuando sea manifestado Jesucristo,

 

1Pe 1:8

a quien amáis sin haberle visto,  en quien creyendo,  aunque ahora no lo veáis,  os alegráis con gozo inefable y glorioso;

 

1Pe 1:9

obteniendo el fin de vuestra fe,  que es la salvación de vuestras almas.

 

Jud 1:20

Pero vosotros,  amados,  edificándoos sobre vuestra santísima fe,  orando en el Espíritu Santo,

 

Jud 1:21

conservaos en el amor de Dios,  esperando la misericordia de nuestro Señor Jesucristo para vida eterna.

 

AMAR A TUS ENEMIGOS: MATEO 5:38-48 AND LUCAS 6:27-38

 

PERDONA PARA SER PERDONADO: MATEO 6:14-15

 

Psa 119:140

Sumamente pura es tu palabra, y la ama tu siervo.

 

Psa 119:162

Me regocijo en tu palabra como el que halla muchos despojos.

 

Psa 119:163

La mentira aborrezco y abomino; Tu ley amo.

 

Psa 119:164

Siete veces al día te alabo a causa de tus justos juicios.

 

Psa 119:165

Mucha paz tienen los que aman tu ley, y no hay para ellos tropiezo.

 

Psa 119:166

Tu salvación he esperado,  oh Jehová, y tus mandamientos he puesto por obra.

 

Psa 119:167

Mi alma ha guardado tus testimonios, y los he amado en gran manera.

 

Psa 119:168

He guardado tus mandamientos y tus testimonios, porque todos mis caminos están delante de ti.

 

Psa 119:47

Y me regocijaré en tus mandamientos, los cuales he amado.

 

Psa 119:97

¡Oh,  cuánto amo yo tu ley! Todo el día es ella mi meditación.

 

Psa 119:76

Sea ahora tu misericordia para consolarme, conforme a lo que has dicho a tu siervo.

 

Psa 119:77

Vengan a mí tus misericordias,  para que viva, porque tu ley es mi delicia.

 

Psa 119:111

Por heredad he tomado tus testimonios para siempre, porque son el gozo de mi corazón.

 

Psa 119:130

La exposición de tus palabras alumbra; hace entender a los simples.

 

Psa 119:131

Mi boca abrí y suspiré, porque deseaba tus mandamientos.

 

Psa 119:132

Mírame,  y ten misericordia de mí, como acostumbras con los que aman tu nombre.

 

Psa 119:119

Como escorias hiciste consumir a todos los impíos de la tierra; por tanto,  yo he amado tus testimonios.

 

Psa 119:127

Por eso he amado tus mandamientos más que el oro,  y más que oro muy puro.

 

Psa 119:159

Mira, oh SEÑOR, que amo tus mandamientos; vivifícame conforme a tu misericordia.

 

Pro 3:11

No menosprecies,  hijo mío,  el castigo de Jehová, ni te fatigues de su corrección;

 

Pro 3:12

Porque Jehová al que ama castiga, como el padre al hijo a quien quiere.

 

Pro 15:9

Abominación es al SEÑOR el camino del impío; mas él ama al que sigue justicia.

 

Son 1:2

¡Oh,  si él me besara con besos de su boca!  Porque mejores son tus amores que el vino.

 

Son 1:3

A más del olor de tus suaves ungüentos, tu nombre es como ungüento derramado; por eso las doncellas te aman.

 

Son 1:4

Atráeme; en pos de ti correremos. El rey me ha metido en sus cámaras; nos gozaremos y alegraremos en ti; nos acordaremos de tus amores más que del vino; con razón te aman.

 

Son 4:9

Prendiste mi corazón,  hermana,  esposa mía; has apresado mi corazón con uno de tus ojos, con una gargantilla de tu cuello.

 

Son 4:10

¡Cuán hermosos son tus amores,  hermana,  esposa mía! ¡Cuánto mejores que el vino tus amores, y el olor de tus ungüentos que todas las especias aromáticas!

 

Son 6:3

Yo soy de mi amado,  y mi amado es mío; el apacienta entre los lirios.

 

Son 6:4

Hermosa eres tú,  oh amiga mía,  como Tirsa; de desear,  como Jerusalén; Imponente como ejércitos en orden.

 

Son 8:6

Ponme como un sello sobre tu corazón,  como una marca sobre tu brazo; porque fuerte es como la muerte el amor; duros como el Seol los celos; sus brasas,  brasas de fuego,  fuerte llama.

 

Son 8:7

Las muchas aguas no podrán apagar el amor, ni lo ahogarán los ríos. Si diese el hombre todos los bienes de su casa por este amor, de cierto lo menospreciarían.