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Análisis de la Biblia - La dedicación
 

Estudios bíblicos

Análisis de la Biblia

 

Grandes construcciones de la Biblia

El templo de Salomón (La dedicación)

 

Autor:

Hno. Miguel Ángel Moreno Montoro

Administrador


 

 


UN LUGAR PARA LA PRESENCIA DE DIOS

 

1 Reyes 8.1 nos enseña que Salomón, después de construir el templo traslado el arca de Dios para que esta pudiera reposar en el templo que Dios le había permitido construir para albergar la presencia de Dios que se manifestaba en medio de los querubines que estaban sobre el propiciatorio logrando así, darle a la Santa Presencia de Dios un lugar para poder habitar en medio de su pueblo.

 

Luego de que el arca fue introducida al templo de Dios, ya con la Presencia de Jehová en medio de su pueblo inició una fiesta de dedicación en donde todas las cosas que se construyeron fueron puestas para el uso exclusivo de Dios.

 

Esta dedicación tiene muchos elementos que pueden ser analizados y que nos pueden dar muchos aprendizajes acerca de qué hacer con nuestros grandes proyectos de vida cuando ya ha hemos dados lo necesario, cuando hemos metido “a nuestra arca” los mandamientos, el fruto y la provisión de Dios, cuando hemos hecho todo esto, debemos dedicar nuestro proyecto a Dios. Aprendamos como hacerlo.

 

 

CUANDO SALOMÓN DEDICO

 

Lo primero que hizo Salomón fue traer a la memoria las promesas de Dios (1 Reyes 8.12-20)  que lo que le hacía era el cumplimiento de algo que Dios había prometido. No olvidemos nunca que una bendición es el cumplimiento de una promesa de Dios. Los creyentes bendecidos son quienes creen y en consecuencia reciben lo que las promesas de Dios tienen.

 

Salomón, después se humillo junto con toda la congregación (1 Reyes 8.23)  ya que la dedicación no es posible si no consideramos a Dios como superior a nosotros mismos, si no existe humillación no existe dependencia en consecuencia no existe señorío y Dios no controla nada en nuestra vida.

 

Para que la dedicación sea posible para Salomón era necesario mostrar confianza (1 Reyes 8.30-36), creer con todas sus fuerzas que Dios contestaría los clamores que el pueblo levantará lo que siempre sucedió y ha sucedido.

 

 

SI LA OBRA YA ESTÁ LEVANTADA

 

Si tu gran construcción ya tiene forma, si ya tienes cimientos y paredes, si las cosas ya van en el camino de marcar la diferencia y de agradar a Dios, es importante que le dediques todo a Dios y medites que una buena dedicación puede comprobarse midiendo el tiempo que dedicamos a las cosas.

 

Tomemos un ejemplo, si tenemos la intención de levantar nuestro gran proyecto llamado una buena comunicación con Dios, tarde o temprano caeremos en la cuenta de que este gran proyecto una de las formas en que más crecerá y se fortalecerá será por medio de la oración. Considerando esto, pensemos ahora, en cuanto tiempo dedicamos a nuestro proyecto lo que podemos hacer contestando unas preguntas sencillas.

 

¿Cuánto tiempo dedicamos a la oración en minutos por día?

¿Cuántas veces oramos al día sin contar las oraciones por los alimentos?

¿De mi oración cuanto es para dedicarle a Dios una palabra de reconocimiento?

¿Cuánto tiempo dedico a la gratitud?

¿Cuánto tiempo es de intercesión?

 

Si somos conscientes y honestos con la información que tenemos, llegaremos a la triste realidad que en promedio, estamos dedicando un promedio de no más de 18 minutos para orar al dia. Esto nos lleva a otra seria de preguntas:

 

¿Nuestro proyecto llamado “una buena comunicación con Dios” estás siendo dedicado?

¿Este promedio de tiempo es el conveniente para que tu proyecto prospere?

¿Cuándo tu proyecto enfrente crisis, que voz escucharás más?

¿Con quién pasas más tiempo en comunión, con la carne o con el Espíritu?

 

Dediquemos nuestros proyectos a Dios, invocando siempre las promesas que él nos ha dejado, creamos sus promesas y miremos la tierra prometida como una meta que tarde o temprano alcanzaremos, y que seguramente será alcanzada, no importa lo que pase a nuestro alrededor.

 

Mantengamos siempre una actitud de humillación ante Dios para que nuestra dependencia de Él crezca y confiemos en que Dios estará con nosotros. No debemos de perder de vista que es una sólido argumento de la Biblia que “sin fe es imposible agradar a Dios” (Hebreos 11.3).

 

Finalmente. Estemos conscientes que, en la vida cristiana, hay muchos proyectos buenos, y ben intencionados pero, que no son dedicados a Dios convenientemente por lo que terminan no en un rotundo fracaso sino en algo peor, en una mediocridad que nunca se supera.