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Análisis de la Biblia - Caín y Abel
 

Estudios bíblicos

Análisis de la Biblia

 

Caín y Abel

 

Autor:

Hno. Miguel Ángel Moreno Montoro

Administrador


 

 


LA SECUENCIA DE LA CREACION

 

Los primeros capítulos de Génesis parecen un microscopio en donde Dios va concentrándose en el camino que trazo desde la eternidad para la “descendencia de la mujer” para con ello, devolver al hombre la salvación y comunión que tenía con Él en Edén.

 

Primero, Dios constituye una creación física, luego, establece en todo el Universo un planeta especial y, alrededor de este constituye un sistema único con condiciones para albergar la vida. En este planeta establece vida en todos sus géneros y, añade a esto, un huerto creado por Él y, en este huerto coloca a la única criatura con tiene su imagen y su semejanza, o sea, el hombre.

 

El hombre, en un ejercicio de decisión voluntaria, desobedece a Dios y adquiere el conocimiento del mal. Pierde la imagen moral de Dios en el sentido de acabar con su capacidad de solo hacer el bien y, adquiere una naturaleza carnal ya no espiritual que siempre lo moverá a hacer el mal. Ahora solo tiene impulsos malos y todo lo que puede considerarse malo en su alma, se vuelve lo cotidiano para él.

 

A partir de este momento inicia la guerra entre la descendencia de la mujer que busca preparar la llegada del “nuevo Adán” que recuperará para el hombre la comunión permanente con su Creador y, la descendencia de la serpiente, los enviados de Satanás que desde el plano humano siempre buscarán frustrar los planes de Dios.

 

 

CAIN Y ABEL

 

Nacen Caín y Abel, hijos de Adán y Eva (Génesis 4.1-2). Los dos tienen la imagen espiritual de su padre, han nacido con una naturaleza pecadora que los moverá al mal, pero aún conservan el libre albedrío que les fue dado. Pueden voluntariamente decidir que ser y que hacer. No se nos dice si por influencia de su propio padre pero, resalta el hecho de que Abel decidiera ser pastor de ovejas y Caín labrador de la tierra; resalta este hecho porque el ser pastor de ovejas va alineado con el deseo de Dios de sojuzgar la creación y administrarla y, el ser labrador de la tierra va alineado con una maldición declarada por Dios lo que permite ver que, en el corazón interior de estos hermanos se gestaba por un lado la justicia, y, por otro lado la rebeldía.

 

Con el correr del tiempo, cada uno de los hermanos presenta a Dios una ofrenda, acción que seguramente aprendieron de sus padres. De las dos ofrendas, solo la de Abel fue aceptada ya que Dios “no miró con agrado a Caín” (Génesis 4.5). Esto provocó una violenta reacción en Caín quién acabó matando a su hermano a pesar de la advertencia de Dios (Génesis 4.8).

 

El primer asesinato de la historia, se lleva a cabo, la descendencia de la serpiente ha mordido el talón de la descendencia de la mujer. La criatura, incapaz de dar la vida, ahora en un acto soberbio se siente con la capacidad de quitar aquello que por naturaleza no puede dar.

 

Si no es mío, piensa el hombre, no podrá ser de nadie,

 

 

LAS LECCIONES DE CAIN

 

Del primer episodio de muerte, el primer asesino de la historia tiene mucho que enseñarnos.

 

El rechazo de Dios provocó irá en Caín. Siendo la ira lo contrario al amor, esto hizo que Caín perdiera el control ante Satanás que lo estaba acechando y, se decidió a pecar y, cuando tomó esa decisión, ni la intervención de Dios evitó que lo hiciera.

 

Caín terminó apartándose para formar una sociedad impía que, representó la extensión que aún se mantiene de la descendencia de la serpiente. El rechazo a la existencia y voluntad de Dios siempre crea en el pecador impulsos para apartarse de Él.

 

Judas 11 menciona que el camino de Caín es una marca de los falsos maestros. Caín ofrendó como si esto fuera una más de sus obligaciones. Dios no era nada especial para él. El camino de Caín nos habla de una vida sin consagración, sin convicciones donde Dios es solo una curiosidad de fin de semana.

 

 

LAS LECCIONES DE ABEL

 

De Abel, el primer hombre asesinado de la historia encontramos un referente de vida que debemos seguir todos aquellos que aspiramos a ser dirigidos por Dios y, que debemos de entender, nos puede costar la vida, de hecho, nos cuesta la vida ya que, seguir la voluntad de Dios requiere que dejemos de vivir para nosotros, vivir para agradar al mundo y, eso termina siendo una muerte.

 

Todas las lecciones de Abel pueden concentrarse en la forma en que la Biblia lo retrata:

 

para que venga sobre vosotros toda la sangre justa que se ha derramado sobre la tierra, desde la sangre de Abel el justo hasta la sangre de Zacarías hijo de Berequías, a quien matasteis entre el templo y el altar.

Mateo 23.35

 

Por la fe Abel ofreció a Dios más excelente sacrificio que Caín, por lo cual alcanzó testimonio de que era justo, dando Dios testimonio de sus ofrendas; y muerto, aún habla por ella.

Hebreos 11.4

 

Abel recibe el sobrenombre de “justo” lo que implica que, sus experiencias de vida, cortas o largas, le llevaron a desarrollar una percepción de Dios tal que afectó su conducta. Ahora, para poder medir esa afectación bueno es que entendamos que, alguien justo es alguien que actúa de acuerdo a la moral y la razón o sea, una persona que hace lo correcto y, obviamente en el caso del creyente “lo correcto” es lo que Dios dice que es.

 

Abel ahora nos plantea una buena autocrítica: ¿estamos haciendo lo que es correcto?

 

¿Cómo se mueven nuestras acciones? ¿A quién involucramos en nuestra toma de decisiones? ¿Qué tanto Dios interviene en lo que decidimos? ¿Nuestras acciones podrían calificarse como “justas”?

 

El creyente no tiene opciones, debe ofrecer el sacrificio de su propio ego para poder llegar a ser tan justo como Dios lo requiere. En ello, estarán implícitas nuestras bendiciones.