Herramienta de traducción gratuita de páginas web
by free-website-translation.com Estudios - 003 La mujer mata o hace vivir
 

Mujer

Estudios

La mujer mata o hace vivir

COMENTARIOS

 

Autor:

Hno. Miguel Montoro

Administrador



 


EL NOMBRE DE LA PRIMER MUJER

 

Cuando Dios creo a la mujer de la costilla del hombre como lo registra el libro de Génesis, le puso el nombre varona porque había sido tomada del varón. Eva era una extensión del hombre pero, compartiendo su misma naturaleza y una misma importancia delante de Dios.

 

Pero, cuando el hombre cayó en pecado, el nombre de la mujer cambio. Vamos a escribir una cita de la Biblia:

 

Entonces el hombre le puso a su esposa el nombre de Eva, porque ella sería la madre de todos los que iban a vivir en la Tierra

Génesis 3.20 Biblia en Lenguaje Actual

 

Una de las consecuencias del pecado fue que el nombre de Eva cambió dando con esto a entender que, la condición de la mujer había cambiado tanto como la del hombre y la de la propia naturaleza. Eva ahora, se convertiría en “madre” de todos los que nacerían. Es curioso incluso que, la propia ciencia ha determinado que, toda la raza humana proviene de una sola mujer.

 

El sonido en hebreo del nombre Eva es semejante al de la palabra “Vida” con lo que entendemos que, esta función de dar la vida quedaría como algo que marcaría para siempre a Eva y, sigue siendo así, con cualquier mujer que vive en este planeta.

 

 

DAR LA VIDA

 

Si entendemos que “dar la vida” se refiere al acto de gestación de un bebé durante 41 semanas hasta llegar al momento de que, el cuerpo de la mujer sea el conducto para que este bebe comience a vivir físicamente diríamos que, toda mujer puede dar la vida, pero, quisiéramos en este estudio concentrarnos en otra forma de entender “el dar la vida”.

 

Pensemos esto, si alguien nos hace sentir bien por dentro, nos hace sentir vivos y, por otra parte, si alguien logra hacernos sentir mal por dentro es, como si nos quitara la vida. Bajo esta idea, pensemos ahora que la mujer tiene la capacidad si, de dar la vida física pero, además tiene el poder de hacernos sentir vivos o muertos por dentro, con sus palabras, sus actitudes, su forma de actuar, su manera de alentar o su forma de juzgar y de imponer cargas.

 

 

LA BIBLIA NOS APOYA

 

Si nos acercamos a la Biblia podemos darnos cuenta que esto es realmente cierto. Por ejemplo, Salomón advierte a su hijo en el libro de Proverbios 6 sobre la mujer extraña, la mujer ramera que tenía la capacidad de reducir al hombre “a un bocado de pan” Proverbios 6.24. Miremos la ilustración: la mujer es capaz de quitar la vida, es capaz de “cazar” el alma del varón y tenerlo “capturado” lo que implica que el varón vive para agradar las malas intenciones de la mujer y no las buenas intenciones de Dios.

 

Pero, hay otro ejemplo aún más fuerte.

 

Dalila, la mujer filistea, tentada por las recompensas que se le ofrecieron para que el famoso Sansón le revelara el secreto de su fuerza física hizo una labor de insistencia, de necedad, de comentarios que oprimieron el corazón de Sansón de tal manera que, mira lo que dice la Biblia que le pasó a Sansón:

 

Y aconteció que, presionándole ella cada día con sus palabras e importunándole, su alma fue reducida a mortal angustia.

Jueces 16.16

 

¿Lo leíste bien?

 

Cuando una mujer se decide, es capaz de poner en angustia a los que están alrededor de ella, es capaz (la mujer) de volverse impertinente, molesta e insoportable a tal grado que, las personas a su alrededor cederán a lo que ella quiere no porque tenga la razón o sea correcta sino simplemente para dejar de escuchar o ver las cosas absurdas que hace para imponer su voluntad.

 

 

DOS CLASES DE MUJERES

 

Amadas hermanas, ustedes son descendientes de Eva.

 

Tienen la capacidad de engendrar a sus hijos pero también tienen la capacidad de hacer sentir vivos a sus esposos e hijos pero también tienen la capacidad quitarles la vida, de hacerlos sentir desesperados y contribuir para que se sientan reducidos a “mortal angustia”.

 

¿Qué tipo de mujer serás en tu hogar?

 

Piensa si las personas que están a tu lado, conviven contigo o simplemente te toleran. Piensa si tu esposo hace las cosas simplemente para no pelear contigo pero no convencido de que lo que se hace es lo correcto. Piensa si tus hijos se sienten fastidiados cuando están contigo o si buscan tu compañía porque eres una fuente de sabiduría. Piensa si tratas de dirigir la vida de los tuyos para que hagan la voluntad de Dios o si tratas de controlar las acciones de los tuyos para hacer lo que tú quieres.

 

Conviértete en una mujer que de la vida, en una mujer que con sus palabras dirija a todos a la presencia de Dios. Una mujer que sea tarda para hablar y que de su opinión hasta que esté segura que esta opinión es la misma que Dios tiene. Sé una mujer que atraiga a los suyos y no una mujer a la que todos rehúyan porque no soportan tu tendencia a manipular.

 

Aprende a dar la vida, no a quitarla. No reduzcas a mortal angustia la vida de los que te rodean, al contrario, dales su espacio, respeta su identidad y su integridad. Si haces eso, serás una mujer que de la vida y, cuando una persona da la vida, hace que todos la busquen y la respeten y no, que suceda lo contrario.

 

Depende de ti, mujer de Dios. Da la vida.

 

 

 


COMENTARIOS